tuthe5_kienthuc_hobdLa generalidad de los mexicanos asocia el papel del hombre en la relación como el del proveedor, la cabeza del hogar, quien pone el orden y la disciplina. A la hora de expresar su amor, el hombre mexicano suele mostrar su interés por la mujer buscando protegerla, resguardarla, proveyéndola con lo que necesite, haciéndola sentir satisfecha y cuidada.

También es muy común que el hombre mexicano muestre su interés hacia una mujer haciendo uso de la cortesía y la caballerosidad. Acciones como abrirle la puerta del coche, regalarle flores, apartarle la silla para que se siente a la mesa, besarle la mano o buscar abrazarla son típicas. Además, sabemos que muchos mexicanos usan el humor para intentar agradar y conquistar. El disfrute de la música y el entretenimiento son otros puntos muy utilizados a la hora de emprender una conquista.

Un hombre mexicano también puede expresar su amor accediendo a ciertas demandas de su pretendida, tales como visitar a su familia, conocer a sus padres, ir de viaje, o a alguna fiesta o concurso. Algunos acceden a ir de compras con su pareja, aunque ellos no disfruten de esa experiencia.

En términos generales, los mexicanos suelen ser más románticos, detallistas y cariñosos que los europeos o los norteamericanos. Los latinoamericanos pueden intentar robarle un beso a la dama, tomarla de la mano y buscar más contacto físico. Sin embargo, muchas mujeres que han tenido la oportunidad de tener amantes de varias nacionalidades concuerdan en que, a pesar de que los latinos somos más afectuosos, también solemos ser más infieles y posesivos.

Tal como suelen hacer los hombres de otras nacionalidades, los mexicanos frecuentemente compiten entre sí por el amor y el interés de una mujer. Desde el punto de vista del hombre mexicano, una forma de expresar amor e interés es sentir y demostrar celos hacia la mujer, entrando en peleas y discusiones con otros hombres que pueden ser considerados rivales o competidores. Sin embargo, la mujer no siempre ve con buenos ojos esta actitud, ya que puede ser premonitoria de un carácter violento y difícil por parte del hombre.